miércoles, 17 de abril de 2019

Vehículos eléctricos, tendencia hacia una movilidad más limpia y amigable


El Municipio de Medellín y EPM trabajan conjuntamente para masificar este transporte más benéfico para el cuidado del medio ambiente.
En busca de un aire más limpio para la ciudad,  EPM y la Alcaldía de Medellín, con la participación de otras entidades como el Área Metropolitana del Valle de Aburra, vienen efectuando importantes inversiones para consolidar el ecosistema de la movilidad eléctrica, una tecnología consolidada que contribuye al objetivo de tener una ciudad ambientalmente sostenible.
Quien compra un carro eléctrico, está llevando a su casa un vehículo cuyo costo de mantenimiento anual es un 60 % menor al de los convencionales y que no emite emisiones de C02 ni partículas contaminantes.
"En condiciones normales si sumamos su ciclo productivo, su ciclo de operación  y su disposición final cuando se ´chatarricen´, los vehículos eléctricos generan un impacto ambiental 50 % menor que el de los vehículos de combustible", explica el líder de Movilidad Eléctrica de EPM, José Fernando Isaza.
Recargar los vehículos eléctricos en el garaje de la casa es prácticamente tan sencillo como hacerlo con un celular. Los tiempos de recarga para cada automotor varían dependiendo del modelo y si se utiliza un enchufe tradicional o una caja de recarga (wallbox), pero el proceso para obtener la energía necesaria para su funcionamiento es así de simple.
¿Pero qué ocurre si en la mitad del día, el usuario necesita recargar su automóvil? Pensando en ello y con el fin de impulsar la masificación de la movilidad eléctrica en el Valle de Aburrá, EPM  ha instalado, en los últimos cuatro años, 19 ecoestaciones (electrolineras) distribuidas en Medellín, Envigado, Sabaneta, e incluso en el Oriente cercano, a medio kilómetro del aeropuerto internacional José María Córdova.
Estas 19 ecoestaciones, diseñadas para cubrir cerca 5.000 vehículos de manera simultánea, se dividen en carga rápida y carga lenta.
"Los tiempos para recargar el 80 % de la batería, si esta se encuentra en cero, oscilan entre veinte a treinta minutos en las estaciones de carga rápida. En las  de carga lenta (que cuentan con dos cargadores disponibles), van entre 2 a 3 horas para obtener el mismo resultado", señala José Fernando Isaza.
Las de carga rápida se encuentran en las estaciones de servicio en las que EPM también provee gas natural vehicular. Las de carga lenta están instaladas, en su mayor parte, en los parqueaderos de centros comerciales, donde cuentan con terminales que permiten recargar cualquiera de las marcas de vehículos eléctricos que actualmente se comercializan en Colombia.
Para acceder a las ecoestaciones o electrolineras, el usuario deberá estar inscrito en el servicio de carga pública de vehículos eléctricos de EPM, ya que su utilización requiere de una tarjeta de identificación, la cual es entregada por la empresa. Los consumos generados en  estos lugares de recarga se facturan cada mes y se incluyen en la cuenta de servicios públicos.
Una decisión por una Medellín más verde
En 2008, EPM comenzó a estudiar a profundidad la movilidad eléctrica. La empresa encargó dos estudios a las universidades Eafit y Pontificia Bolivariana, UPB, para conocer las probabilidades de masificación de esta tecnología y su impacto en las redes eléctricas del Valle de la Aburra.
Estos trabajos investigativos arrojaron resultados positivos sobre la capacidad de las redes para cubrir esa tecnología y determinaron que era clave para su masificación que EPM asumiera la tarea de convertirse en el articulador del ecosistema de la movilidad eléctrica en la ciudad, Antioquia y en otros lugares del país donde tiene filiales. Luego de más investigaciones y pilotos técnicos, a partir de 2015, EPM empezó a efectuar inversiones estratégicas para cultivar la  cultura de los vehículos eléctricos.
A diciembre de 2018, existían 551 vehículos eléctricos conectables en el Valle de la Aburra, una suma que a simple vista puede parecer pequeña, pero que anualmente crece de manera exponencial. Esto gracias en gran medida al compromiso y los esfuerzos de la actual Administración Municipal para convertir a Medellín en la capital de la movilidad eléctrica de Latinoamérica en el año 2030.
Entre las acciones para lograr este propósito, el miércoles 30 de enero de este año se confirmó por parte del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez Zuluaga, la firma del contrato para la compra de 64 buses 100 % eléctricos que entrarán a reforzar a partir de agosto la flota del sistema masivo Metroplús.
En contexto: Operación de nuevos buses eléctricos de Medellín comenzaría en agosto
Así mismo, la Alcaldía de Medellín y Empresas Públicas de Medellín, EPM, ya tienen estructurados los modelos financieros para la llegada a la ciudad de 1.500 taxis eléctricos.
"Lo importante de esto no es que llegarán 1.500 nuevos taxis eléctricos, lo importante es que estos vehículos llegarán en reposición de los taxis más viejos que hay en la ciudad", afirma el Humberto Iglesias Gómez, secretario de Movilidad.
En contexto: Listo el modelo financiero para la llegada de 1.500 taxis eléctricos
Por Juan Sebastián Mora Eusse

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