jueves, 28 de noviembre de 2019

El Valle de Aburrá tiene política pública de seguridad y convivencia

Por primera vez en Colombia, un territorio -el Valle de Aburrá- tiene una política pública para el manejo de la seguridad y la convivencia ciudadana
  • Se trata de la primera política pública de orden metropolitano para el manejo de la seguridad y la convivencia ciudadana.
  • También es un modelo de gobernanza metropolitana, que permitirá integrar a los 10 municipios que componen el Área Metropolitana del Valle de Aburra, para coordinar de manera conjunta los temas de seguridad en la región.


El Área Metropolitana del Valle de Aburrá creó la que se considera es la primera política pública en Colombia para el manejo articulado de la seguridad y la convivencia ciudadana en los diez municipios del Valle de Aburrá: una propuesta innovadora en la gestión de las regiones urbanas de Colombia.
Su diseño tuvo el acompañamiento de expertos de la Universidad Eafit en gobierno y políticas públicas, quienes realizaron un diagnóstico de la seguridad y de las capacidades institucionales de los distintos municipios. La implementación de esta política está pensada para los próximos diez años en el territorio.
“Estamos muy orgullosos de poder entregar, y de tener por fin, en compañía del Área Metropolitana, una política metropolitana de seguridad y convivencia. Esto ha sido fruto de un trabajo de investigación”, dijo el rector de la Universidad Eafit, Juan Luis Mejía, quien destacó que “para poder determinar y dictaminar una política de seguridad hay que conocer cuál es la foto de la situación en un momento dado y cuáles son las posibilidades de los diez municipios que componen el área metropolitana. Nosotros compartimos un mismo territorio dividido en diez unidades administrativas diferentes, el Área Metropolitana es un ejemplo de Gobernanza Metropolitana con todos los retos que ello implica”, agregó Mejía Arango.
Y es que precisamente, una de las características de esta Política Pública es que cuenta con una Estrategia de Transversalización y Gobernanza, mediante la cual el Área Metropolitana del Valle de Aburrá toma un rol activo en la contribución de escenarios y de protocolos de interlocución que faciliten la comunicación entre los diferentes actores implicados en la gestión territorial de la seguridad y convivencia en el territorio metropolitano, lo que a su vez mejora el proceso decisional de la Junta Metropolitana.
“Estamos ganando en gobernanza, en capacidad de integrar, articular esfuerzos, corresponsabilidad y sinergias en todos los ámbitos. La seguridad y la convivencia ciudadana son temas que desbordan la realidad político-jurídico-administrativo de los municipios y que impacta cada una de las localidades del territorio. Esto nos motivó a planificar mejor la seguridad y la convivencia, a integrar y tener más capacidad instalada en temas de tecnología y a hacer una mejor transferencia de conocimiento a quienes tienen que ver con este tema en el territorio metropolitano”, indicó el director del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Eugenio Prieto Soto.
Es importante destacar que, durante el cuatrienio 2016 - 2019 el Área Metropolitana del Valle de Aburrá emprendió el reto de encontrar la forma en la que pudiese aportar para la gestión de la seguridad y la convivencia en el territorio metropolitano, atendiendo a las dificultades que afrontan las Alcaldías en el territorio, frente a las problemáticas que desbordan las fronteras de las administraciones municipales.
En esta búsqueda contó con el apoyo técnico y académico de la Universidad EAFIT, relación que deja como resultado la formulación del primer Plan Integral de Seguridad y Convivencia Ciudadana de una Área Metropolitana (PISCC METROPOL) y la primera Política Pública Metropolitana de la misma materia.
Estos instrumentos no solo representan una innovación en la gestión gubernamental en el país, sino que, además, desarrollan esquemas de cooperación y articulación entre distintos actores.
En este sentido, la Política Pública Metropolitana de Seguridad y Convivencia Ciudadana es producto del consenso de los integrantes de la Junta Metropolitana para resolver uno de los problemas que tienen en común. Con este direccionamiento, el proceso de formulación ha sido participativo e inclusivo, ya que ha incluido el concepto de los municipios, los demás organismos gubernamentales, los actores empresariales y del sector social que inciden en la seguridad y la convivencia dentro del Valle de Aburrá.
A nivel técnico, la investigación determinó que el problema público a atender de manera prioritaria dentro de los siguientes diez años en Valle de Aburrá son las limitaciones en las capacidades de gestión de la seguridad y la convivencia con las que cuentan los diez municipios del Valle de Aburrá. Para ello se estipulan seis dimensiones estratégicas: 1) Infraestructura Tecnológica, 2) Gestión de la Información, 3) Comunicación y Rendición de Cuentas, 4) Cooperación y Alianzas, 5) Planeación Estratégica y 6) Cualificación y transferencia del conocimiento
“Lo más valioso de este ejercicio es dejar un legado para que los nuevos gobernantes que llegaron a los diez territorios sigan desarrollando esta labor”, señaló el subdirector de Seguridad y Convivencia del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, General retirado José Gerardo Acevedo.
“Lo novedoso de este ejercicio es tener un Área Metropolitana liderando la gestión de la información, la cualificación del conocimiento, las capacidades institucionales para que tengamos más y mejores organismos de seguridad y justicia, mejores alcaldes y secretarios de seguridad incidiendo en gestiones de seguridad y convivencia y articulando un montón de actores de diferentes estamentos de la sociedad”, precisó Laura Gallego, directora del Centro de Análisis Político, de la Universidad EAFIT.
En el ejercicio de tener por primera vez en el país una política pública para el manejo de la seguridad y la convivencia ciudadana participó el comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, Brigadier General Eliécer Camacho, quien celebró que el Área Metropolitana esté liderando esta clase de programas, por ejemplo, con tecnología, porque, según dijo, “es uno de los elementos más importantes para combatir los delitos”.
“Más allá de que sea la primera política pública en materia de seguridad y convivencia en el ámbito nacional y una de las primeras en el mundo en esta materia, lo que hay es una política pública con un verdadero enfoque de gobernanza”, destacó el investigador mexicano y Doctor en Políticas Públicas, Carlos Alberto Navarrete.
En suma, enfatizó el director del Área Metropolitana, Eugenio Prieto Soto, “mediante la Política Pública Metropolitana de Seguridad y Convivencia Ciudadana, el Área Metropolitana de Valle de Aburrá encontró el horizonte estratégico que le permite aportar a la gestión territorial de la seguridad y la convivencia dentro de sus funciones y competencias en la materia”.

EPM e Invenergy, aliados en energías renovables no convencionales en Colombia

• Esta Alianza busca brindar a sus clientes una oferta competitiva de suministro de energía proveniente de parques eólicos y solares, así como de proyectos de autogeneración solar
• Permite poner al servicio de los clientes la suma del conocimiento y experiencia de EPM en el mercado de energía colombiano y la capacidad técnica y de innovación de Invenergy en el desarrollo de proyectos de energías renovables no convencionales (ERNC)
• EPM ha sido pionera en la generación eólica en Colombia con su Parque Jepírachi desde 2004, recientemente incursionó en la generación solar y tiene el propósito de continuar aportando al desarrollo de estas tecnologías en el país
• Invenergy posee una amplia experiencia en ERNC, con el desarrollo de más de 24.000 megavatios de capacidad a través de 146 proyectos localizados en Estados Unidos, América Latina, Japón y Europa

EPM y la compañía multinacional estadounidense Invenergy suscribieron una alianza estratégica para invertir, desarrollar, construir, operar y mantener proyectos de energías renovables no convencionales (ERNC) en Colombia, específicamente con tecnología solar y eólica.
Este acuerdo también incluye la representación comercial y la comercialización de la energía eléctrica y los productos de reducción de emisiones de los nuevos proyectos.
Tras un proceso altamente competido, con más de 10 firmas internacionales, EPM seleccionó a Invenergy como su aliado estratégico en ERNC, gracias a su amplia experiencia como líder global de energía renovable.
Invenergy ha desarrollado 150 proyectos energéticos, entre ellos: 96 eólicos con 14.914 megavatios, 30 solares con 3.351 megavatios y 13 de almacenamiento de energía con 260 megavatios, ubicados en Estados Unidos, América Latina, Japón y Europa.
Una alianza con beneficios para los clientes
La alianza entre EPM e Invenergy supone beneficios para ambas empresas, pero especialmente para la gente, que podrán acceder a nuevas alternativas de suministro de energía limpia, competitiva y ajustada a su curva de consumo, e incluso la posibilidad de ejecutar proyectos de autogeneración.
“La revolución de las energías renovables es una realidad. Esta apuesta nos permite diversificar nuestra matriz eléctrica con la energía del sol y del viento que complementa las fuentes hídricas y nos ayuda a ser menos vulnerables a eventos de variabilidad climática como el Fenómeno de El Niño. Alianzas como la que suscriben EPM e Invenergy no solo demuestran el potencial de las energías renovables en Colombia, sino que representan nuevas oportunidades de inversión y empleo en beneficio del país y las regiones”, explicó la Ministra de Energía, María Fernanda Suárez.
El Gerente General de EPM, Jorge Londoño De la Cuesta, indicó que “para nuestra Empresa las energías renovables no convencionales son una prioridad, por nuestro compromiso con los clientes de ofrecerles servicios a la altura de las nuevas tecnologías, buscando siempre precios eficientes y el cuidado del ambiente”.
Por su parte, Michael Polsky, fundador y Gerente General de Invenergy, dijo que “nuestra alianza con EPM representa un hito para Invenergy al entrar al mercado colombiano y expandir nuestra presencia en América Latina”. El directivo agregó que “EPM es un socio fuerte, con una excelente reputación, y nos complace empezar a trabajar juntos para acelerar el crecimiento de las energías renovables en Colombia”.
Es importante destacar que en su modelo de negocio Invenergy busca desarrollar, construir e invertir en los proyectos, aportando todo su conocimiento en evaluación y adquisición de estos, financiamiento con bancos locales e internacionales, capacidad de negociación en la compra de equipos, contratación de constructores y su habilidad de transformar proyectos en activos operativos rápidamente.
EPM busca participar en toda la cadena de valor de los proyectos dado su conocimiento en temas comerciales, sociales, ambientales y regulatorios en el país. Adicionalmente, tendrá la opción de compra de los proyectos ERNC construidos en el marco de la Alianza y comercializará el 100% de la energía eléctrica y productos de reducción de emisiones de las plantas solares y eólicas de la alianza estratégica.
Los proyectos de la Alianza con Invenergy se integran al portafolio de soluciones competitivas y sostenibles que hoy tiene el Grupo EPM para cada uno de los segmentos del mercado, brindando- entre otros- un portafolio energético eficiente, limpio y con la firmeza que requieren nuestros clientes.
En continua evolución
Como se recuerda, en los últimos 15 meses, Colombia superó la meta de incorporación de fuentes no convencionales de energías renovables a su matriz eléctrica, pasando de menos de 50 megavatios (lo que necesita una ciudad como Ibagué) a más de 2.200 megavatios de capacidad instalada para el año 2022 (lo que requiere Medellín, Cali, Cartagena y Bucaramanga juntas. El país multiplicará por 40 veces la capacidad actual de generación eléctrica a partir de fuentes como la solar y eólica, de acuerdo con cifras del Ministerio de Minas y Energía.
Se estima que para 2025, las ERNC representen el 40% de la matriz energética global. Con la alianza EPM-Invenergy el deseo en potencia instalada y operativa con nueva generación en Colombia a partir de energía solar y eólica al 2025 es de al menos 400 MW, lo cual equivale a una aspiración en energía de 1.000 GWh-año.