viernes, 20 de diciembre de 2019

El Área Metropolitana del Valle de Aburrá presentó los avances del Sistema de Vigilancia en Salud Ambiental - componente aire y salud

En 2020, el territorio dispondrá de una plataforma analítica para monitorear de forma permanente los efectos en la salud por la exposición de corto, largo plazo a contaminantes atmosféricos y en episodios atmosféricos.
También se abordaron los resultados de la investigación Efectos crónicos en la salud de los habitantes del Valle de Aburrá relacionados con la contaminación atmosférica 2008 a 2017.
La investigación muestra que los grupos más vulnerables cuando se presentan episodios de contaminación atmosférica son las personas mayores de 65 años y los menores de cinco años.
El estudio también evidencia que cuando se pone en vigencia el Protocolo Operacional para Enfrentar Episodios de Contaminación Atmosférica - POECA, las consultas médicas disminuyen.



El Área Metropolitana del Valle de Aburrá presentó los avances del Sistema de Vigilancia en Salud Ambiental componente aire y salud. En ese contexto, anunció el diseño e implementación de una plataforma analítica de bases de datos, con el fin de articular todo el sistema de salud del territorio con la información consolidada, producto del monitoreo de la calidad del aire y dio a conocer los resultados de la investigación Efectos crónicos en la salud de los habitantes del Valle de Aburrá relacionados con la contaminación atmosférica 2008 a 2017

Todo lo anterior, como producto de las investigaciones en calidad del aire y salud con un enfoque epidemiológico lideradas por el Área Metropolitana y realizadas por la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, con el objeto de apoyar el desarrollo del sistema de vigilancia en salud ambiental en el Valle de Aburrá.

Los avances del Sistema de Vigilancia en Salud Ambiental componente aire y salud contemplan un desarrollo de gestión de conocimiento de la relación entre calidad del aire y salud, que ha tenido como base el perfeccionamiento de bases de datos relacionadas como herramienta para la vigilancia. Allí se integran información ambiental y de salud para el análisis de asociación y de cálculo de riesgo poblacional, así como el análisis de episodios atmosféricos.

Como consecuencia de ello, se hizo formal la creación de una plataforma analítica construida para el soporte del Sistema de Vigilancia en salud Ambiental, para monitorear de forma permanente los efectos en la salud por la exposición de corto, largo plazo a contaminantes atmosféricos y en episodios atmosféricos. La plataforma contiene las bases de datos de los años 2008 a 2017 y podrá ser utilizada y consultada por los ciudadanos, equipos técnicos de las administraciones municipales, sector académico y tomadores de decisiones del territorio.

“El Valle de Aburrá queda con un modelo sistémico de calidad del aire que va del diagnóstico hasta los indicadores de seguimiento del PIGECA, Pacto por la calidad del aire, POECA, en fin, de los cambios y transformaciones que se tienen dar en el territorio”, dijo el Director del Área Metropolitana, Eugenio Prieto Soto, al resaltar el Sistema de Vigilancia en Salud Ambiental y la plataforma analítica, llamada en principio SIVISA, con énfasis en calidad del aire, la cual estará disponible para la ciudadanía en el primer trimestre de 2020, según precisó.

Sobre los avances del Sistema de Vigilancia en Salud Ambiental componente aire y salud, el médico, investigador y profesor de la Universidad de Antioquia, Juan Gabriel Piñeros, dijo que es un gran avance para el territorio y es innovador, tanto en el ámbito nacional como en el contexto de América Latina, ya que en forma general no se encuentran iniciativas de esa magnitud que integre la información de salud y ambiente.

En ese orden de ideas, Piñeros Jiménez preciso que, ahora, con el Sistema de Vigilancia en Salud Ambiental componente aire y salud, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá dispone de herramientas metodológicas para poder hacer una correlación entre la calidad del aire y la salud.

En torno de los resultados de la investigación Efectos crónicos en la salud de los habitantes del Valle de Aburrá relacionados con la contaminación atmosférica 2008 a 2017, el médico Piñeros Jiménez destacó que “en los ámbitos regional y nacional, es la primera investigación en el país con un alcance de esta magnitud en términos del período de tiempo (10 años) y la población (10 municipios) analizados. Así mismo para el Valle de Aburrá se convierte en la primera investigación en el área de la epidemiología de la salud ambiental frente al tema de contaminación atmosférica y salud.

La investigación permitió identificar que las personas mayores de 65 años y los menores de cinco años son los grupos significativos de más riesgos en momentos de contingencia atmosférica, esto es, los más vulnerables.

Pero, también pudo detectarse que, si bien es cierto que, en los dos períodos del año, cuando se presentan los estados de contaminación atmosférica, existe un aumento en urgencias de los niños menores de cinco años por neumonía o por infecciones respiratorias o en los adultos mayores de 65 años por infartos agudos de miocardios, las consultas disminuyen cuando se pone en vigencia el POECA: Protocolo Operacional para Enfrentar Episodios de Contaminación Atmosférica o de Calidad del Aire.

El estudio dejó claro, gracias a un ejercicio multiciudades realizado por primera vez en Colombia, que el problema de la contaminación no es exclusivo de una región o ciudad en particular y que en el caso del Valle de Aburrá es igual para los diez municipios que lo integran.

Vale señalar que de manera paralela, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, con la coordinación de la  Universidad Pontificia Bolivariana y el Instituto de Aire Limpio de Washington, utilizando el  software BenMAP-CE desarrollado por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (U.S EPA), realizaron un estudio sobre muertes evitadas, esto es, número de vidas salvadas, por la baja en los dos últimos años (2018 y 2019) de diez microgramos de material particulado PM2.5, gracias a la implementación del Plan Integral de Gestión y Calidad del Aire, PIGECA.

El estudio permite concluir que esta disminución ha contribuido a evitar alrededor de 1,587 muertes en adultos mayores a 18 años en el Valle de Aburrá. “Ello representa no solo un gran impacto en la salud de los habitantes de nuestro territorio sino también una reducción en términos económicos y sociales”, señaló el director del Área Metropolitana, Eugenio Prieto Soto.

“Hoy podemos decir que en el Valle de Aburrá, por ese trabajo juicioso del Estado, la sociedad, los diez municipios, la academia, las organizaciones sociales y las empresas, se están salvando mil 600 vidas con el solo hecho de bajar la concentración de PM2.5 en 30%”, afirmó el director del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Eugenio Prieto Soto.

Las seis conclusiones de la investigación en calidad de aire y salud

La investigación estableció significativos hallazgos sobre los efectos de los contaminantes PM10, PM2,5 y O3 en la morbilidad y mortalidad por los eventos de salud seleccionados (enfermedades del sistema respiratorio y circulatorio) en los municipios que componen el Valle de Aburrá. En el caso de la morbilidad se tuvo en cuenta el efecto acumulado de 0 a 15 días después de la exposición y para la mortalidad se asumió el efecto acumulado de 0 a 7 días.
El resultado de un incremento de 10 µg/m3 en las concentraciones en los contaminantes tuvieron efecto en el aumento de casos por enfermedades respiratorias o circulatorias en la población de diferentes municipios del Valle de Aburrá durante el período 2008-2017. Los mayores porcentajes de incremento en el riesgo de enfermedad respiratoria se observaron en la población  menor de 5 años expuesta a dichos aumentos en PM10 y  PM2,5 en Envigado, en su orden 32% y 51%; seguidos para esta misma población en Medellín con 18% para incrementos de PM10 y 17% para PM2,5. Con respecto a O3, los mayores riesgos se registraron en la misma población de Bello con 23%. En los casos de enfermedad circulatoria, los mayores riesgos se observaron en la exposición a O3 del grupo de mujeres mayores de 65 años del municipio de Bello (9%).
El análisis global para el Valle de Aburrá al cual se llegó a través de la construcción del meta-análisis, evidenció una alta heterogeneidad en las estimaciones de los riesgos de enfermedad para los grupos de municipios incorporados. Es sólida la evidencia de los efectos de los tres contaminantes sobre enfermedades respiratorias en menores de 5 años. Para el agregado de los 9 municipios con resultados válidos (sólo en Barbosa no los hay), en este grupo de edad los incrementos de 10 µg/m3 en PM10 aumentan significativamente en 6 % los casos de dicha enfermedad el mismo día de la exposición; estos casos también se incrementan significativamente en 12,8 % con una exposición acumulada de 15 días. En el caso de la exposición a PM2.5 el mismo día, se evidenciaron aumentos de 9 % y 25 % para el rezago de 15 días en los casos de enfermedad respiratoria por incrementos de 10 µg/m3 en el contaminante.
En la población mayor de 65 años, diagnosticadas con enfermedades crónicas se evidencia un incremento en la mortalidad asociada a la contaminación con PM10.
En el año 2015 se identificaron en la ciudad de Medellín dos episodios de PM2.5. El primero de ellos de marzo 15 a marzo 18 y el segundo de marzo 25 a marzo 28. Durante dichos episodios, los incrementos diarios de 10 µg/m3 en dicho contaminante se asociaron a aumentos en los riesgos de urgencias, morbilidad y mortalidad por causas específicas en población vulnerable. En menores de 5 años el riesgo de urgencias por asma se incrementó en 2,8%. En la misma población se aumentó en 3,6% el riesgo de infección respiratoria aguda. En la población mayor de 65 años, al tercer día de exposición se registró el mayor riesgo de morir, asociado a la enfermedad isquémica del corazón (13,1%). 
Es importante resaltar, que en análisis complementarios realizados por el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, en asocio con la Universidad Pontificia Bolivariana y el Instituto de Aire Limpio de Washington, utilizando el  software BenMAP-CE desarrollado por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (U.S EPA)  y teniendo en cuenta la reducción en el 30% en la concentración de PM2.5 logrado entre los años 2017 a 2018, por la implementación del PIGECA,  nos permite concluir que esta disminución ha contribuido a evitar alrededor de  1,587 muertes atribuibles evitadas en adultos mayores a 18 años en el Valle de Aburrá. Lo cual representa no solo un gran impacto en la salud de los habitantes de nuestro territorio sino también una reducción en términos económicos y sociales.

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