viernes, 24 de diciembre de 2021

Primera felina silvestre albina de Colombia vivirá en el Parque de la Conservación en Medellín

En noviembre de este año, fue registrado el primer caso en Colombia de un felino silvestre albino (hembra), proveniente de Amalfi, Antioquia, gracias al trabajo articulado entre la Alcaldía de Amalfi, Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Corantioquia, la Universidad CES y bomberos de dicho municipio. 

Las autoridades ambientales, orientadas por la Resolución 2064 de 2010, hicieron entrega del individuo al Parque de la Conservación, para que en este espacio se le brinde bienestar durante su vida, ya que, por su condición de albina, no es posible que vuelva a la naturaleza. 

Su mutación genética recesiva, el albinismo, le genera varias afectaciones que le impiden realizar sus comportamientos naturales exitosamente, lo cual, hace que sea poco probable que sobreviva por sí misma en el medio natural: como camuflarse, cazar y protegerse de depredadores.

Si bien no han salido los resultados del examen de genética, se cree que es un yaguarundí (Puma yagouaroundi), uno de los pequeños felinos que habitan en el territorio antioqueño.


Desde hoy, gracias al Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Corantioquia, la Universidad CES, la Alcaldía de Amalfi y el Parque de la Conservación - antiguo zoológico-, la primera felina silvestre albina, avistada y posteriormente rescatada el pasado mes de noviembre de una zona rural del municipio de Amalfi, vivirá y continuará con su proceso de recuperación desde el Parque de la Conservación en Medellín. 

Si bien el objetivo misional del convenio de fauna silvestre entre el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Corantioquia y la Universidad CES, es hacer posible que los animales silvestres vivan en libertad, en el caso de esta felina albina, debido a sus condiciones de salud y readaptación, no será posible devolverla a su hábitat natural y por ello, el Parque de la Conservación la recibe desde hoy.

Para el caso de esta felina silvestre albina, y como sucede con todos los individuos recuperados, el equipo de biólogos y médicos veterinarios del convenio realizó una evaluación técnica para determinar si dicho individuo podría desarrollar su vida normal y cumplir todas las funciones biológicas como cazar, defenderse de sus depredadores, resistir las enfermedades, encontrar refugio, y reproducirse. El análisis y la respuesta fue que, dada su mutación genética insólita, posiblemente no sobreviviría por sí misma en el medio silvestre. De acuerdo a lo anterior, y siguiendo los lineamientos de la Resolución 2064, que orienta las acciones de las autoridades ambientales en estos casos y estipula que los animales recuperados que no puedan ser liberados podrán ser entregados a instituciones tenedoras de fauna en cautiverio, se toma la decisión de entregar la felina al Parque de la Conservación. 

La felina ha nacido despojada de su coloración natural, por lo que se le dificulta camuflarse en su entorno. Esto la hace más vulnerable a sus depredadores, y disminuye su habilidad para cazar. Al no producir melanina, la piel es vulnerable a los rayos dañinos del sol y puede desarrollar quemaduras solares y cáncer de piel.
Su condición la hace más susceptible a problemas de visión, pues sus ojos carecen de la protección natural del iris y son por lo tanto, muy sensibles a la luz. Esto hace que no pueda desplazarse de forma segura en su entorno, y que se le dificulte hallar y atrapar sus presas.

Al ser el albinismo un gen recesivo, la felina puede estar expresando también otras mutaciones dañinas en su cuerpo que la hacen vulnerable a las enfermedades y los desafíos propios del medio natural. Ella, una cachorra entre 8 y 12 semanas, no podría sobrevivir en su medio natural con su condición de albinismo

Es así como las instituciones de conservación como los zoológicos, bioparques y, en este caso, el Parque de la Conservación, son de gran importancia porque cuentan con el personal capacitado y poseen el conocimiento especializado para brindarles bienestar y darles a los individuos una segunda oportunidad. 

Juan David Palacio Cardona, director del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, ratificó su compromiso por seguir adelante con cada una de las estrategias de cuidado y conservación y, que, a la vez, generen mejores condiciones de vida a cada uno de los individuos de la fauna silvestre en el país. Dijo, además que, el caso de esta felina, es el reflejo de lo que vienen trabajando las entidades ambientales por lograr estrategias que busquen la protección de los animales. 

De igual forma, Ana Ligia Mora Martínez, directora general de Corantioquia, hizo énfasis en la importancia de lo que ha logrado hasta ahora el convenio entre el Área Metropolitana, Corantioquia y la Universidad CES y, le agradeció al Parque de la Conservación por vincularse en el proceso de recuperación y readaptación de la primera felina silvestre albina de Colombia. 

Tanto el Área Metropolitana, Corantioquia y la Universidades CES, continuarán trabajando por el cuidado de la fauna silvestre en la región. Para ello, es importante resaltar que, el equipo de profesionales que integra dicho convenio, seguirá rescatando  fauna silvestre en situaciones de maltrato o peligro y, fortalecerá las estrategias de conservación para brindarle atención, acompañamiento y rehabilitación a cada uno de los individuos que sean atendidos. 

¡Historia de la primera felina silvestre albina de Colombia! 

El jueves 11 de noviembre, funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Económico, Sostenible y Ambiental del municipio de Amalfi y los bomberos de dicho municipio, realizaron el rescate de un cachorro silvestre de felino albino en el Cañón de El Mata, ubicado a cuatro horas del casco urbano, corredor que conecta Vegachí y Anorí, gracias a una entrega voluntaria por parte de los pobladores de la zona. 

El viernes 12 de noviembre el equipo de fauna silvestre del convenio entre el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Corantioquia y la Universidad CES, se desplazaron hacia el municipio de Amalfi por el individuo. 

La valoración médica inicial del animal generó los siguientes resultados: hembra infantil, albina completa, de 440 gramos, ojos rojos y pelaje blanco, extremadamente inusual. Se encontraba letárgica y con baja condición corporal.

Durante los primeros días se observó que el animal, del que aún se desconoce su especie, tenía buen apetito, pero no excretaba y tenía ciertas dificultades para respirar. Por ello se le realizaron exámenes en el Centro de Veterinaria y Zootecnia de la Universidad CES (CVZ), tras lo cual, se determinó que presentaba un cuadro de neumonía leve. A partir de ese momento, se le inició tratamiento con antibiótico y nebulizaciones.

El 18 de noviembre la felina realizó su primera deposición y se le tomó muestra para análisis coprológico, lo que arrojó como resultado la detección de una carga parasitaria, por lo cual, se inició el proceso correspondiente de desparasitación.

El sábado 20 de noviembre tuvo una complicación de salud, posiblemente por su apetito voraz (tuvo distensión abdominal, ya que tragaba aire mientras comía) y por su problema respiratorio preexistente. Inmediatamente se llevó a las instalaciones del CVZ de la Universidad CES, donde se determinó que tenía un síndrome respiratorio agudo. En el lugar se le tomaron impresiones de rayos X y se realizó un tratamiento con fluidos intravenosos, analgésicos y antiinflamatorios. Posteriormente, se realizó una ecografía abdominal y de tórax, el cual permitió diagnosticar la existencia de un edema pulmonar (acumulación de líquido en el pulmón). Como parte del tratamiento, se le administró oxígeno por medio de una sonda nasal y alimentación por otra sonda nasogástrica, debido a que había perdido el apetito.

A partir de ese momento se dio inicio a una terapia con especialistas en neumología, gastroenterología, endocrinología e imagenología. La felina albina se encontraba anémica debido al parásito y la desnutrición. Bajó 40 gramos.

Tras días muy complejos bajo el cuidado del equipo humano del CVZ y del Convenio de Fauna Silvestre, la felina albina empezó a evolucionar positivamente, por lo cual se procedió a retirar las sondas de alimento y de oxígeno, pero se mantuvo al animal bajo observación. Posteriormente, este empezó a comer de manera independiente.

Luego del tratamiento de desparasitación suministrado, la felina recuperó peso. Fue dada de alta y regresó al cuidado y protección del equipo de fauna silvestre, donde actualmente mantiene una terapia de probióticos y suplementos nutricionales y alimentación con comida semisólida.

A partir del jueves  23 de diciembre, la felina albina  fue  entrega al Parque de la Conservación, para que tenga una segunda oportunidad de tener una vida sana y segura:
​Luego de un mes, estas son las condiciones de la felina silvestre albina: 

Pesa 1.100 gramos.
La felina ya no toma lactoreemplazador. Tiene una dieta actual semisólida. 
Está despierta, activa y hace con regularidad sus necesidades fisiológicas (en ocasiones se debe seguir estimulando).
Si bien tiene déficit visual, su visión ha mejorado. Se cree que observa sombras. No se le ha realizado un examen de visión, pues aún se encuentra en desarrollo.
No tiene buen tono muscular, pero está mejorando cada día en su fuerza y coordinación. 
Responde a estímulos auditivos.
Si bien no ha salido los resultados del examen de genética, se cree que es un yaguarundí (Puma yagouaroundi).

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