domingo, 22 de diciembre de 2019

Cuatro años tejiendo hogares

La unión familiar, la prevención del abuso sexual infantil, la generación de nuevas oportunidades y la entrega de  herramientas para tener una buena crianza en la infancia son las metas que desde el programa Tejiendo Hogares se han alcanzado en esta administración.



Liderado por la primera dama de la ciudad, Margarita María Gómez Marín, este programa buscó destacar a la familia como principal formador de seres humanos y eje  transformador de sociedad. Por ello, se resaltan cuatro estrategias que a través de la pedagogía invita a que las relaciones familiares se basen en el amor, respeto y buen trato.

“Hay muchos problemas en la sociedad que se pueden evitar si entendemos la importancia de las familias. En un hogar donde hay amor y disciplina, vamos a encontrar lo mismo en las calles. Esta sociedad necesita una transformación no solo física sino de valores desde adentro, en los hogares”, manifestó Federico Gutiérrez Zuluaga, alcalde de Medellín.

La generación de empleo y formación en oficios que mejoren los entornos sociales y núcleos familiares, es el objetivo principal de la estrategia Mamás Tejiendo Hogares. Durante este cuatrienio 636 mujeres en condición de pobreza extrema, en su mayoría cabeza de hogar, con hijos o personas a cargo, se beneficiaron y pudieron culminar sus estudios en confección, belleza integral, mercadeo, ventas, culinaria y repostería; hotel, mesa y bar.

(Audio) Federico Gutiérrez Zuluaga, alcalde de Medellín, balance programa Tejiendo Hogares.

Las seleccionadas fueron mujeres entre los 29 y 55 años de edad. Desde su creación, en 2018, Mamás Tejiendo Hogares ha buscado la dignificación de esta población. Reducir la tasa de desempleo, aumentar la capacidad de ingreso de las familias vulnerables y generar ambientes de armonía entre sus integrantes, hacen parte de las metas que a través de la academia se lograron cumplir.
En contra del maltrato infantil
La protección y prevención del abuso sexual infantil fue una de las banderas más importantes del Despacho de la Primera Dama. En los últimos cuatro años, más de 54.082 niños, niñas, adolescentes, cuidadores y maestros recibieron herramientas para evitar y reconocer cuando una persona es víctima de este flagelo, bajo la estrategia Aprendiendo a Cuidarme.
Cuatro años tejiendo hogares
Por otra parte, 65 instituciones educativas de Medellín participaron del concurso “Con mi cuerpo nadie se mete”. A través de 1.000 líderes estudiantiles, el mensaje del autocuidado llegó a más niños y adolescentes de la ciudad. Además, 120 aliados públicos y privados permitieron que sus familias y empleados conocieran más sobre la prevención del abuso sexual.
Hasta el momento, 382 niños y sus familias recibieron acompañamiento integral en activación y reactivación de rutas de atención para los casos de violencias sexuales. Así mismo, se realizaron 9.447 sesiones con psicoterapéuticas a víctimas de violencia sexual y 4.748 menores de edad fueron acompañados en el CAIVAS (Centro de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual).
En las tres versiones del Foro Anual de Prevención del Abuso Sexual Infantil asistieron cerca de 6.250 personas. En este espacio se dictaron charlas sobre las formas en que se presenta esta problemática y la correcta manera de prevenirla.
Dentro de Tejiendo Hogares,  la prevención de este delito fue una herramienta fundamental para evitar el abuso sexual infantil. Gracias a eso, 60.250 personas participaron de sensibilizaciones en espacios masivos como partidos de fútbol, centros comerciales y templos religiosos, entre otros.
La buena crianza, la enseñanza de valores en el  hogar y demás espacios de apoyo y reflexión fueron dados en los talleres de Disciplina Positiva. Cerca de 47,757 personas recibieron herramientas y elementos para mejorar sus relaciones familiares; otras 2.147 lo hicieron de manera virtual, lo que permitió llegar a más hogares usando la tecnología.
Cuatro años tejiendo hogares
Esta estrategia se basó en la implementación de componentes de comunicación que les permitió a padres, madres, maestros, allegados y cuidadores, generar conciencia sobre la importancia de crear núcleos familiares llenos de amor y respeto para que los niños crezcan sanos y felices.
Finalmente, la realización del Festival Buen Comienzo ayudó a que los niños de la cuidad se encontraran en un espacio lleno de colores, juegos, canciones y demás actividades lúdicas pensadas en el desarrollo de sus habilidades cognitivas y fiscas.
Durante estos cuatro años, 352.016 personas asistieron y participaron de este festival. Allí, a través de la pedagogía, el aprendizaje y la diversión las familias de Medellín reconocieron sus valores y volvieron a ser niños.
Cada año el Festival Buen Comienzo adopta un concepto que lleva a los niños a conocer un mundo de experiencias y actividades con temáticas como volver a lo simple, la participación, el circo y la ciencia, entre otras.
Por Manuela Lozano Ángel

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