Un total de 35 empresas del Valle de Aburrá han fortalecido sus capacidades en la gestión de riesgos tecnológicos, gracias a un proceso de capacitación liderado por el Área Metropolitana del Valle de Aburrá. Este programa de formación se enfoca en identificar y mitigar peligros relacionados con el uso de tecnologías, ampliando el enfoque que anteriormente se centraba en los riesgos químicos.

Entre los riesgos abordados se incluyen fallas eléctricas, accidentes con maquinaria pesada, riesgos derivados del manejo de organismos peligrosos para la salud humana, y aquellos relacionados con las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Además, se ha capacitado a las empresas para reconocer riesgos estructurales en sus instalaciones, como inestabilidad de muros o columnas.
Luz Jeannette Mejía, líder de Gestión del Riesgo y Cambio Climático del Área Metropolitana, destacó la importancia de integrar a las comunidades en estos procesos, afirmando que “ayudamos a las empresas a identificar cómo deben integrar a las comunidades en donde desarrollan sus actividades para mitigar estos riesgos”.

Empresas como Oxiquímica han implementado mejoras significativas, como el acondicionamiento de diques y tanques, tras identificar nuevos riesgos estructurales. Según Daniel Mejía, director de Operaciones de Oxiquímica, “gracias a la capacitación del Área Metropolitana hemos ampliado nuestro enfoque de riesgos, más allá de lo químico”.
Esta iniciativa busca fortalecer la capacidad de las empresas para crear planes de acción que protejan tanto sus instalaciones como las áreas circundantes, contribuyendo a una mayor seguridad en la región del Valle de Aburrá.



El proyecto, que ya cuenta con un avance del 74 %, busca extender la vida útil del sistema de alcantarillado hasta por 50 años, beneficiando a cerca de un millón de usuarios del servicio de EPM. Esta infraestructura es clave para el transporte de aguas residuales desde Envigado hasta la planta Aguas Claras en Bello. EPM invita a los conductores a reducir la velocidad y seguir la señalización para evitar accidentes durante las obras.
Carolina Rojas, directora de Altavoz, resaltó el enfoque del festival en la sostenibilidad y la seguridad: “Queremos comprometernos con la sostenibilidad y con el cuidado de nosotros mismos y el medio ambiente, haciendo que la música siga resonando en el mundo”.





